Desastres naturales causan pérdidas agrícolas de 108.000 millones de dólares

CDMX, 22 de marzo del 2021.- Un nuevo análisis del organismo de alimentación de la ONU destaca que la agricultura absorbe el grueso de las pérdidas y daños económicos causados por las catástrofes, cuya frecuencia, intensidad y complejidad han aumentado en las dos últimas décadas. De las 109 naciones que han registrado estas privaciones, 94 son países menos adelantados y de ingresos bajos y medianos.

Las amenazas de origen natural, como los incendios de gran magnitud, los fenómenos meteorológicos extremos, los enjambres de langostas del desierto o la COVID-19, no representan solo una amenaza para la vida de las personas, sino que también causan graves repercusiones en la agricultura y provocan un efecto negativo en cadena en los hogares, en las comunidades y a nivel nacional y regional. Las consecuencias de estas catástrofes pueden sentirse durante generaciones.

Según un nuevo informe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, el grueso de las pérdidas debidas a este tipo de amenazas se produce en el sector agrícola, que padece un 63% de las repercusiones de catástrofes, un desproporcionado porcentaje frente a otros sectores como la industria, el comercio o el turismo.

Esta tendencia se ha incrementado durante las últimas décadas. Si viajamos atrás en el tiempo vemos que la incidencia anual de catástrofes triplica con creces la registrada en las décadas de 1970 y 1980.

El estudio añade que los principales afectados son los países menos adelantados y los de ingresos bajos y medianos.

De este modo, los efectos de los fenómenos de origen natural entre 2008 y 2018 en el sector agrícola de los países en desarrollo ascendieron a más de 108.000 millones de dólares en pérdidas o daños en producción agrícola y ganadera.

Estas pérdidas son especialmente perjudiciales para los medios de vida de los pequeños agricultores y los agricultores de subsistencia, los ganaderos y los pescadores.

Durante el período analizado, Asia fue la región con mayores pérdidas económicas, con 49.000 millones de dólares. A continuación, encontramos a África con 30.000 millones, seguida de cerca por América Latina y el Caribe con 29.000 millones.

Los fenómenos meteorológicos que más pérdidas causan en el sector agrícola en los países menos adelantados y países de ingresos bajos y medianos son las sequías, que suponen un costo total para el sector de 37.000 millones de dólares. También ostentan un peso importante las inundaciones, las tormentas, las plagas y las enfermedades y los incendios forestales.

Otros factores problemáticos para la agricultura y la ganadería estudiados en el informe son las plagas, las enfermedades y las infestaciones como la que se produjo en 2020 cuando enormes enjambres de langostas del desierto devastaron el Gran Cuerno de África, la Península Arábiga y Asia sudoccidental, destruyendo cultivos y comprometiendo la seguridad alimentaria.

El documentodestaca además que la pandemia del coronavirus supone “una carga adicional para los sistemas agroalimentarios”, agudizando los riesgos ya existentes con efectos en cadena sobre las vidas, los medios de subsistencia y las economías de todo el mundo.

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