Desmitificar al COVID 19

Por RODOLFO GONZÁLEZ SARRELANGUE

Especial para Quinto Poder

Hay tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe y saber lo que no debiera saberse

Francois de La Rochefoucauld

Para efectos de posibles detractores, les informo que ya no tengo madre, por si se acuerdan de ella,  y tampoco soy cualquier adjetivo de denigración.

Afortunadamente entre mis casi ya 20 lectores cuento con amigos que no me descalificarán y si no están de acuerdo, simplemente me ignorarán. 

Ante el casi pánico que ha generado la posible pandemia de Coronavirus o COVID-19 me encontré este viernes 13, de mala suerte para los supersticiosos, pero como yo creo que es mala suerte ser supersticioso, con una conferencia denominada Desmitificando el Coronavirus, impartida por el director de Servicios Médicos de Farmacias Benavides, César Corona González y por el doctor Javier Ramos Jiménez, un experto infectólogo.

Los casos comentados por el doctor Corona González van de preocupaciones irrisorias, hasta situaciones que ante la ignorancia buscan asesoría y conocimiento.

Se me quedaron grabadas dos anécdotas que preguntaban algunos de los 200 mil pacientes que atiende mensualmente esta cadena de farmacias. Una de ellas era que si comiendo comida china se podría infectar la gente y la otra, que si un par de buches con cloro eliminaría al virus.

Qué bueno que se atrevieron a preguntar, pues como diría el poeta, escritor y aristócrata británico, Benjamín Disraeli, ser consciente de la propia ignorancia es un gran paso hacia el saber y en este caso un rescate de vida, pues sólo de imaginar a ese paciente con sus dos buches de cloro, el enfermo soy yo.

En números redondos se expresó que el exceso de información implica desinformación, pues la gente no discrimina y el deporte nacional del rumor es capaz de generar situaciones de pánico, pues todo mundo, como si fuera periodista, cree tener la nota de ocho y la verdad absoluta.

En mi caso no pretendo eso. Pero dentro de las cifras mencionadas; en números redondos, se informó que de 96 mil casos reales de personas infectadas, más de 80 mil se dieron en China y ya están siendo controlados, al grado de que esa nación se dio el lujo de construir un súper hospital en diez días.

Para efecto de México se recomendó disminuir la preocupación en un 96 por ciento, pues de los casos detectados, el 81 por ciento son leves, 14 por ciento moderados y sólo cinco por ciento se pueden considerar críticos, aunque aunados a que el paciente presentaba un cuadro de diabetes, hipertensión o mal cardiaco y de ese cinco por ciento, sólo el dos por ciento tiene probabilidades de morir.

El doctor Corona González mostró una tabla con datos de posible afectación o contagio por edad:

80 años o más 14.8 por ciento

70-79   8.0

60-69   3.61

50-59   1.3

40-49   0.4

30-39   0.2

20-29   0.2

10-19   0.2

  0-9   0 por ciento

Para consuelo de los jóvenes y las personas con menos de 50 años, el riesgo mayor está entre los adultos mayores o jóvenes con experiencia acumulada. 

Si recordamos la pandemia de AH1N1 de 2009 fue más severa que el actual COVID-19 y nos enfocamos en situaciones no alarmantes, pero perdemos de vista que más de 26 mil personas mueren de cáncer; otras 26 mil 641 fallecen por problemas cardiacos, 4,300 de diabetes y un número no precisado muere por suicidio en nuestro país. Además, sólo el 25 por ciento de gente diagnosticada con diabetes, sigue tratamiento al respecto.

¿Cuáles son las recomendaciones médicas para evitar contagio? Son tres, básicamente:  lavado de manos constante y no tocarse el rostro; desinfectar superficies, metálicas sobre todo; tomar mucha vitamina C y el cubreboca no lo recomiendan, pues eso sólo evita que mis fluidos a la hora de estornudar o toser contagien a alguien más. De hecho los doctores, cuando operan a un paciente, lo usan con ese fin, no para evitar contagio por parte de la persona intervenida.

Para el doctor Javier Ramos Jiménez de los 96 mil casos detectados en el mundo, muchos de ellos se confirmaron sin estudios de laboratorio. Fuera de China hay 14 mil 768 casos reportados en 88 países, pero ninguno ha surgido en México, sino que son importados por gente que viajó a China, Italia, Corea del Sur e Irán, donde se infectaron en lo que los médicos denominan transmisión horizontal  sostenida, pero con las medidas asumidas en aeropuertos de México, donde se detecta con equipo electrónico a personas que llegan con temperatura, tos o problemas para respirar, han dado resultado.

Para las personas que tienen la necesidad de viajar por negocios y no tanto por placer, el doctor Ramos Jiménez recomienda evitar contacto con personas enfermas, no acudir a mercados, no consumir carne cruda, evitar contacto con animales vivos, lavar las manos por 20 segundos o usar gel antibacterial y en el caso de las personas con factores de riesgo, como edad o enfermedad, recomienda no viajar.

Ambos especialistas sugieren educar a la población para que no entre en pánico, tener planes de contingencia, beber mucha agua, tomar vitamina C y estar al pendiente si registran problemas de fiebre, tos, dificultad para respirar o catarro sin secreción, acudir al médico para evitar complicaciones.

Mi maestra de Yoga, Xuan Lan, recomienda meditar, tomar mucha agua, higiene personal y, sobre todo, ser selectivos en la información que recibimos, pues estamos bombardeados por infinidad de notas, reportajes, artículos o cadenas en redes donde cada quien tiene la varita mágica para evitar contagios y lo único que se genera es miedo que se convierte en pánico o en el típico “sufro, luego existo”  Namasté.

Abel Luna

Periodista con más de 42 años de trayectoria. Resportero, articulista, enviado, columnista y director de sitios web.

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