En su 490 aniversario, Puebla es sede del Foro Internacional Innovación, Reestructuración y Conservación del Patrimonio

CDMX a 14 de abril de 2021.- Como preámbulo al 490 aniversario de la fundación de Puebla de los Ángeles, a celebrarse este viernes 16 de abril, así como a la conmemoración del Día Internacional de los Monumentos y Sitios, el domingo próximo, inició el Foro Internacional Innovación, Reestructuración y Conservación del Patrimonio, desarrollado de manera presencial y virtual desde el Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica.

Organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de su representación estatal, y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, en el encuentro académico se analizarán metodologías y casos ejemplares de rehabilitación arquitectónica de edificios históricos en el mundo.

Autoridades del INAH informaron que el evento gira sobre tres ejes principales: la conservación y la reestructuración, como fases clave para el desarrollo de proyectos de intervención; y, en contraste, la innovación, “con el propósito de dirimir las querellas sobre la posibilidad de integrar los elementos que la tecnología actual permite en pleno siglo XXI.

El medio ambiente y la incuria, o la falta de previsión humana, sumados a los desastres naturales, son los rubros de afectaciones más comunes en el caso del patrimonio cultural edificado.

“Los sismos son situaciones extraordinarias que exigen un gran esfuerzo colectivo, gubernamental, académico y comunitario; pero vale la pena hacer una reflexión y evaluar las posibilidades técnicas que el conocimiento, en diferentes latitudes del orbe, está aportando para la previsión de daños sísmicos y para la reversión de dichos deterioros”, sostuvieron autoridades del INAH al recordar los efectos de los sismos de septiembre de 2017 sobre el patrimonio edificado de México, cuyo saldo fue de 2,340 inmuebles históricos afectados.

En ese sentido, indicaron, la Secretaría de Cultura y el INAH continúan trabajando para devolver su esplendor a este rico y vasto patrimonio cultural edificado, que es herencia y derecho de todos los mexicanos.

El foro reúne a especialistas en restauración, empresarios, catedráticos, ciudadanos interesados en el patrimonio y representantes de asociaciones civiles. Las diversas profesiones, las experiencias variadas, las voces múltiples de mujeres y hombres profesionales de la conservación servirán de punto de inicio, para generar discusión e incentivar la retrospección colegiada.

Restablecen el color y tonos originales de la Torre Eiffel

El encuentro, transmitido por el canal INAH TV en YouTube, en el marco de “Contigo en la distancia”, abrió con la conferencia magistral del jefe de Monumentos Históricos del gobierno francés, Pierre-Antoine Gatier, quien abordó las novedosas técnicas de restauración que se aplican en la Torre Eiffel, en París, icónico monumento, memoria de la Feria Mundial de 1889. Estos trabajos deberán quedar listos para los Juegos Olímpicos de París 2024.

La Torre Eiffel, de 300 metros de altura, representa el triunfo de la construcción en hierro, por lo que es un símbolo universal. El proyecto busca restablecer su color original, elegido por su constructor, Gustave Eiffel, en contraste con el gris claro aplicado a mediados de la década de 1960.

El especialista de la nación gala señaló que a partir de 80 muestras tomadas, se determinó que el monumento fue pintado en marrón, en 1889, degradado en cinco tonos desde la base hasta la parte superior; luego en ocre amarillo, en 1900, y en amarillo-marrón, en 1907, cuando la torre se incorporó definitivamente al paisaje parisino.

En más de cien años, es la primera vez que se realiza el corte estratigráfico de su capa pictórica, “un punto de inflexión importante en la historia de su mantenimiento y conservación.

“En 2018 llegamos a la construcción de una gama basada en el color original, el cual, según vocabulario de Gustave Eiffel, era café-amarillo. La historia de la construcción del siglo XIX estuvo permeada por la competencia entre ingenieros y arquitectos, y el proyecto cromático de la torre muestra la ambición del autor, quien construyó una síntesis entre la proeza técnica y la visión del arquitecto, dado que entre más alta sea la estructura es más densa y llega menos luz. Eiffel equilibró esto usando paulatinamente un color más claro.

“Así, decidimos restablecer la gama de colores que él había elegido originalmente. El café-amarillo va en la parte superior, y usamos una pintura de aceite que es brillante y degradada en tres tonos. Para nosotros la Torre Eiffel no es un monumento de metal solamente, sino un patrimonio del siglo XIX que debe ser tratado con respeto, esa fue la base para el nuevo color autorizado por la autoridad parisina y por el Ministerio de Cultura”, concluyó el arquitecto Pierre-Antoine Gatier.

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