La línea recta, la espiral, el círculo, patrones geométricos característicos del método de Adolfo Best Maugard

CDMX 10/06/2021- El pintor mexicano Adolfo Best Maugard desarrolló diversas facetas como creador, ya que no sólo destacó por sus aportaciones en la plástica mexicana con su propio método de dibujo (conocido como Método Best) y el impulso que dio al arte nacionalista de la época, sino que incursionó en campos como el cine y el diseño.

A 130 años de su nacimiento (11 de junio de 1891), la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Nacional de Arte (Munal), revaloran su producción artística que enlaza la estética mexicana y europea.

El Museo Nacional de Arte resguarda algunas obras del artista, entre las que se encuentra su Autorretrato, pintado en 1923, en el cual la línea recta, la espiral, el círculo y otros patrones geométricos, característicos de su método de dibujo, pueden ser claramente identificados.

En esta obra aparece de cuerpo completo, muy espigado, vestido con un tweed —que recuerda la manera en que pintaba El Greco, de quien Best Maugard era admirador—, inserto en un escenario agreste en el cual pueden observarse una línea de postes de luz, un avión y un castillo, elementos coloridos e ingenuos que remiten a la modernización del campo mexicano.

Su visión del arte popular

Adolfo Best Maugard nació en la Ciudad de México en el seno de una familia acaudalada, sus amigos acostumbraban llamarlo Fito Best. Viajó a Europa, donde conoció a Gauguin, Cézanne y Matisse, y entre 1912 y 1913 expuso en el Salón de Otoño en París, donde tuvo contacto con Diego Rivera. Regresó a México con el espíritu preparado para emprender una revolución y dar forma al verdadero arte mexicano, expresó el periodista y crítico de arte Luis Lara Pardo en el artículo El arte nacionalista de Best Maugard, publicado en el número 553 de Revista de Revistas (1920).

Durante ese periodo convivió con Roberto Montenegro y Ángel Zárraga, entre otros exponentes de la plástica mexicana. En 1919 viajó a Estados Unidos y expuso en la Galería Knoedler de Nueva York. A fines de 1920 regresó a México y, al año siguiente, trabajó en la puesta en escena La noche mexicana en Chapultepec para los festejos del Centenario de la Independencia.

En 1921 decidió integrarse a la recién creada Secretaría de Educación Pública, junto con un grupo de jóvenes intelectuales que, posteriormente, darían forma a la política cultural del país, bajo la dirección de José Vasconcelos. Como jefe del Departamento de Educación Artística dejó huella con su método de dibujo (conocido como Método Best), el cual se sumó al currículo de las primarias y normales del país, y contribuyó a perfilar el nacionalismo plástico que influyó en artistas de generaciones venideras, como Abraham Ángel, Frida Kahlo y Manuel Rodríguez Lozano.

Dicho método pone de manifiesto su visión del arte popular con una mezcla de elementos del arte prehispánico, europeo y oriental, según refiere Aura García de la Cruz en el texto El abecedario del arte, publicado en el número 101 de Relatos e historias en México (2017). Asimismo, durante estos años participó activamente en el movimiento de las Escuelas de Pintura al Aire Libre.

En 1929 expuso en el Arts Club de Chicago y en el Hotel Waldorf Astoria en Nueva York. Hacia 1931 recibió el encargo de supervisar y asistir el trabajo de Serguéi Eisenstein, durante el rodaje de su filme ¡Qué viva México! Influenciado por el cineasta ruso, en 1933 realizó Humanidad, cortometraje elogiado por los intelectuales de la época. En 1937 concluyó La mancha de sangre, largometraje filmado en los barrios obreros de la Ciudad de México, el cual fue censurado por considerarse un atentado a las buenas costumbres de la época.

Artista polifacético y promotor cultural, combinó la intuición con la estética moderna. Considerado uno de los artistas más influyentes de la primera mitad del siglo XX, falleció en Atenas, Grecia, el 25 de agosto de 1964.

El Auditorio Adolfo Best Maugard en el Munal

En reconocimiento a su trayectoria y aportación a las artes plásticas, el auditorio del Munal lleva el nombre de Adolfo Best Maugard, con un aforo para 80 personas, fue inaugurado el 27 de enero de 2010, en el cual se realizan proyecciones concebidas bajo un programa académico, acorde con curadurías especializadas que constituyan una extensión más de la oferta artística. Asimismo, se llevan a cabo conciertos, presentaciones de libros, conferencias y otras actividades culturales.

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