Pronto, la Noche Quedará Atrás

Por RODOLFO GONZÁLEZ SARRELANGUE

Especial para Quinto Poder

No salgas de ti para ser una víctima; ve dentro de ti y sé el Maestro de ti mismo Yogi Bhajan

Confieso que quizás por la costumbre de tener a diario la vista en mi casa no había reparado en que todos los días la naturaleza con su vegetación, sus colores, pájaros, insectos me visita y hasta ahora que me ejercito en casa, medito, hago yoga y realizo tours turísticos cotidianamente, tomé conciencia de lo afortunado que soy por tener un techo, alimento, cama, un lugar  de reposo, música, alimento y libertad, aunque haya resguardo casi obligatorio.

Recientemente me llegó un texto que sugería bautizar con otro nombre, de ser posible en diminutivo, al villano favorito, el COVID 19. Compré esa idea y si hay que mencionarlo nuevamente en mi texto, lo encontrarán como Ignotito y espero que la suma de pensamientos positivos de todos nosotros, aunado a disciplina y cuidados personales, le resten fuerza.

Hace poco tuve acceso a otro de mis mejores amigos, aunque no lo conozco personalmente y quizás nunca lo haga, pero lo importante es lo que él me lega para compartirlo con ustedes. Me refiero a Nelson Torres Jiménez, autor de varios libros, entre otros: Cada Cuerpo Tiene su Historia (en coautoría), Fibras Desnudas (1979),   La Venganza del Inconsciente (1997) y El del Conflicto Soy Yo (1998) Es además director del Instituto Venezolano de Psicolingüística (IVEPSI) Hace unos días alguien subió a las redes un mensaje de Nelson Torres Jiménez, narrado sensacionalmente por Cira Vargas, del cual tomé algunos datos que comparto y con los cuales estoy de acuerdo.

La proclama de Nelson es “Sí al Optimismo” Plantea que pensar implica sentir y sentir demanda segregar. Si pensamos en rabia, miedo, rencor o resentimiento segregamos adrenalina y cortisona, así como dopamina y mixtalina. El llanto, desesperanza y dolor generan  sustancias tóxicas para nuestro sistema Inmunológico, el Sistema Nervioso Central y Endocrino.

La preocupación y la angustia envían esas sustancias a nuestro organismo y la presencia de la pandemia de Ignotito nos predispone a un miedo muy natural, que nos debe mover a ser cautos, cuidar nuestro templo, que es nuestro cuerpo, sin caer en excesos que nos lleven al pánico, para no envenenar nuestro organismo con las sustancias nocivas ya mencionadas.

Para cuidar nuestros músculos, nervios, huesos y sustancias, recordemos que salud es saber sentir alegría. 

Nelson Torres sugiere que la alegría, más pensamientos positivos como Yo sirvo,  yo valgo, yo puedo, yo soy, implican segregación de endorfinas y encefalinas, sustancias benéficas para  nuestro organismo.

Es un hecho que la amenaza de Ignotito está en nuestro ambiente, quizás conocemos a alguien que haya sido víctima del padecimiento, pero recordemos escoger de qué nos alimentamos física, espiritual y mentalmente, a fin  de generar las sustancias benéficas para nuestro cuerpo y evitar el surgimiento de las nocivas. 

Dejemos el miedo afuera. Mantengamos nuestra paz pues ésta irradia luz. Recordemos que donde ponemos nuestros pensamientos es la atracción que tendremos. El miedo debilita el sistema inmunológico.

Dicen que perro no come perro, pero en los medios ocurre que el hombre feliz es un hombre sin historia. En alguna ocasión le mandé a un colega una información de la dependencia donde laboraba que, en mi opinión era buena, como para primera plana, aunque no la nota principal. Cuando llamé a ese amigo para pedirle su apoyo, su respuesta me convenció de que no la publicaría: “está buena, pero a mi mándame sangre. Eso sí vende” Sin comentarios.

Los medios y las redes están manejados por la oscuridad y su misión es expandir el miedo. Entonces ¿a quién alimentamos? a la oscuridad y nos debilitamos a nosotros. Es un hecho que debemos de estar informados, pero la saturación y la difusión de noticias falsas nos llevan a consumir, sin comprobar, tener capacidad de analizar o reflexionar si lo que nos llega es cierto o falso.

En las redes se da la tendencia a que todos le juegan al reportero y quieren tener la exclusiva. Muchos replican los mensajes de un amigo o conocido en el que confían y esa replicación de información se vuelve un teléfono descompuesto.

Es un hecho que nuestros pensamientos y palabras son energías creadoras.

Usémoslas bien, como se sugiere en un texto de Nancy Alvarez Ayunta, de quien no tengo mayores datos, pero estoy de acuerdo en que somos lo que pensamos.

Quizás este confinamiento obligatorio nos llevará a volvernos a saludar de mano, abrazarnos y besarnos y pronto podamos decir que La Noche Quedó Atrás. Ojalá que en este resurgimiento rindamos homenaje a doctores y enfermeras que han mostrado valer más que la ficha de un futbolista o estrella del espectáculo.

Toda crisis tiene tres etapas: una solución, fecha de caducidad y una enseñanza, según pregonaba Buddah.

La referencia a que pronto la noche quedará atrás se me vino a la mente por dos situaciones: la novela autobiográfica de Jan Valtin, publicada en 1941, donde narra los hechos ocurridos entre su nacimiento en 1904 y su ruptura definitiva con el Partido Comunista, 33 años más tarde, cuando se refugió en Estados Unidos.

También me evocó la frase con que don Adolfo Fernández Zepeda cerraba transmisiones en Universal Stereo, basado en un poema de Víctor Manuel Otero González, el cual inicialmente se concibió en honor a la mujer y después se le hicieron modificaciones para que fuera en general en su transmisión radiofónica. Se los dejo con el deseo de que, efectivamente, pronto la noche quede atrás. 

Namasté

Un nuevo día se asoma en tu horizonte de ventura. En lo que fue llanto, hay alegría. En lo que fue rencor, hoy hay ternura. 

Eres otro. Bajo el conjuro de la palabra amor te has superado. Todo es más noble en ti; todo es más puro, porque todo de amor se te ha llenado. Amar y sólo amar, ésa es la clave que mueve el Universo, a la vida. 

Lo duro en la senda es más suave si tú puedes decir: ama y olvida. Amar a Dios, a ti, al mundo entero, a los que tú conoces, al extraño, al rico, al pordiosero, al poderoso, al que te dé la paz o te haga daño. 

Ya eres otro, porque has sabido arrancar la cadena que te ataba a tu eterno imposible y has podido trasponer al dolor que te agobiaba. Llena tu mente de las cosas buenas, de las cosas positivas que construyen y deja en el ayer todas tus penas, las negociaciones que todo lo destruyen. 

Tu hogar será de dicha y  en los tuyos hallarás el porqué de tu camino. Todo va a parecerte más hermoso y tus hijos tendrán otro destino. Y tú, que eres soltero, buscarás no al que halague tus sentidos, sino al alma que te comprenda más, porque el alma hace al hombre y no el vestido. 

La noche quedó atrás. Un nuevo día se anuncia en el dintel de tu ventana. Ya no dejes que escape tu alegría, que vuelva el ocaso a tu mañana, ya no vivas de ayeres, de lamentos, ya no suenes tu nota discordante. Piensa siempre en todos tus momentos, que la vida comienza a cada instante.

Abel Luna

Periodista con más de 42 años de trayectoria. Resportero, articulista, enviado, columnista y director de sitios web.

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