Sala de Arte Público Siqueiros despide cuatro exposiciones temporales

CDMX a 20 de febrero de 2020 (Noticias México).- La difusión de la obra mural y de caballete de David Alfaro Siqueiros, así como su pensamiento y praxis han tenido un renovado impulso en la nueva etapa de la Sala de Arte Público Siqueiros (SAPS) con las exposiciones temporales Laboratorio de mediación. Colección Proyecto Siqueiros y Siqueiros pedagogo, que cerrarán el domingo 23 de febrero, luego de cuatro meses abiertas al público.

Ambas muestras marcaron el inicio del programa de la nueva Plataforma pedagógica de la SAPS, creada para ofrecer actividades de mediación que fomenten una ciudadanía participativa y la construcción colectiva de conocimientos, aspectos impulsados por el artista fundador de este recinto perteneciente al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

Laboratorio de mediación. Colección Proyecto Siqueiros estuvo acompañada por un ciclo de charlas que, por un lado, versaron sobre procesos relacionados con la actividad del museo, la restauración y la conservación del arte moderno y contemporáneo, y el coleccionismo institucional; por otro lado, se analizaron aspectos de la obra del creador.

Las pláticas estuvieron encabezadas por especialistas mexicanos cuyas investigaciones incluyen la producción de Siqueiros: su experimentación material y conceptual, su influencia de la cultura visual, la ciencia y la tecnología en su obra, la construcción compositiva del realismo abstracto y la poliangularidad en sus piezas, así como la dimensión artística y arquitectónica del Polyforum Siqueiros, entre otros rubros particulares.

Laboratorio de mediación. Colección Proyecto Siqueiros está conformada por 20 obras de caballete de Siqueiros, agrupadas en tres núcleos: Trazos de composición espacial, Accidentes controlados y Escultopintura.

Por otra parte, Siqueiros pedagogo está integrada por fotografías, textos y material hemerográfico y audiovisual acerca de la visión y la práctica pedagógica de Siqueiros, abordadas igualmente en el seminario del mismo nombre llevado a cabo en noviembre del año pasado.

La aproximación a este aspecto poco conocido de su labor cívica está dividida en tres etapas: desde su participación en la Unión de Alumnos, Escultores y Pintores, que realizó una huelga en 1911 para exigir la división de la Academia de San Carlos en una escuela para estudiantes de arte y otra para arquitectos, hasta la instalación de su taller en Cuernavaca, Morelos, en la segunda mitad de los sesenta, lo que dio paso a la primera escuela de muralismo de México y el mundo.

Como etapa intermedia se encuentra el trabajo de Siqueiros en tres ciudades: Los Ángeles, California, Estados Unidos, donde pintó los murales Mitin obrero, América tropical y Retrato actual de México (1932); Buenos Aires, Argentina, donde creó el mural Ejercicio plástico en una propiedad privada, así como la publicación del folleto Qué es Ejercicio plástico y cómo fue realizado, y en San Miguel de Allende, Guanajuato, donde realizó el Monumento al general Ignacio Allende (1948), en colaboración con veteranos estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial, experiencia tras la cual el artista escribió su famoso libro Cómo se pinta un mural.

Arte contemporáneo dialoga con la obra de Siqueiros

El 30 de octubre de 2019 también se inauguraron en la SAPS las exposiciones individuales de arte contemporáneo La difícil experiencia de salir de experiencias difíciles de José Luis Sánchez Rull y La última parte del cuerpo de Noé Martínez. La primera está compuesta por tres series gráfico-pictóricas desplegadas en el Cubo del recinto.

La caja plástica resultante es diferente a la que propuso Siqueiros, para quien la configuración estética que sugiere este término –acuñado por él mismo– estaba acompañada por la visión de un futuro promisorio en el marco ideológico de la sociedad comunista. Sánchez Rull re-presenta la caja plástica: la suya no plantea una integración plástica ni una promesa. El espectador activo, concepto ideado también por Siqueiros, la experimenta como inmersión y como objeto histórico, fantasmal y anacrónico.

Esta muestra estuvo acompañada por un ciclo sonoro que inició el 7 de noviembre de 2019 y cerró el 30 de enero del presente año, y el cual reunió a siete mujeres y a dos agrupaciones de hombres, quienes presentaron piezas de experimentación sonora dentro del Cubo para generar una experiencia inmersiva y sinestésica en los participantes.

Para representar a sus ancestros de la región huasteca, Noé Martínez creó la instalación La última parte del cuerpo, en la fachada de la SAPS. La pieza suena rítmicamente conforme pasa el viento entre las láminas que la integran. Cada una tiene incrustado alguno de estos materiales: concha, a modo de pedazos arrojados por el mar, que para la cultura huasteca es el lugar sagrado donde nacen los dioses; obsidiana, que en dicha cosmovisión representa el fondo del mar, o fragmentos de esculturas de tepalcate, todos ellos pedazos de historias que cuentan una nueva al juntarse, ha referido el artista.

Noé Martínez ofreció el pasado 6 de febrero una lectura performática de un poemario realizado como registro del trabajo de campo que llevó a cabo en Calmecayo, San Luis Potosí. Lo acompañó Mágico, rapero en lengua náhuatl.

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