Educar con Valores no es Moda

Por RODOLFO GONZÁLEZ SARRELANGUE

Especial para Quinto Poder

La vida es simple, pero nos empeñamos en complicarla.  Confucio

Una frase de un padre, al advertir a su hijo que se fije por dónde camina es superada por la respuesta del niño: “ten cuidado tú. Recuerda que yo sigo tus pasos” y un suceso aislado, hace unos días, en el cual un sujeto que circulaba en el carril izquierdo de la calle de Monterrey a quien se le ocurrió dar vuelta a la derecha hacia el paso a desnivel, me recordó la necesidad de educar a nuestros hijos con valores.

Quizás el tráfago de la vida nos ha acostumbrado a pensar que es en la escuela donde deben educar a los niños, pero la realidad es que la educación comienza, se fomenta y se refuerza en casa; la escuela sólo brinda conocimiento, desarrollo de la convivencia y cuidado.

Retomo la anécdota del conductor de la camioneta. En plena hora pico, hizo un viraje para cambiarse de carril, pero otra persona que circulaba en su carril osó tocar el claxon y la persona que iba en el lugar del copiloto sacó la mano y gritaba grosería y media. Ante un inminente choque, el conductor del auto volvió a tocar, pero tuvo que frenar, porque la camioneta ya se le iba encima y el copiloto cada vez más agresivo.

Prudencia, clave en el tráfico…

El incidente concluyó en medio de mentadas y amenazas del tipo que se salió con la suya y logró parar a todos los conductores que, por prudencia o temor a que fuera guardaespaldas, frenaron y permitieron que el individuo invadiera los carriles y se diera vuelta a la derecha para incorporarse al paso a desnivel de avenida Chapultepec.

Una persona que estaba al lado, en espera de cruzar la calle, comentó:

-y pensar que así le hablarán a sus hijos.

El respeto a los demás se violó, pues en realidad el conductor de la camioneta por su error, tenía que avanzar dos cuadras y encontrar otra ruta para ir a su destino, pero fue mejor aplicar la consigna de que “el que no transa no avanza”

Cuántas veces no hemos constatado que en lugar de  palabras con nuestros hijos, para aleccionarlos, son más importantes los hechos. Si el conductor hubiera ido con sus hijos -si los tiene- a pesar de que les dijera que hay que respetar a los demás, el mensaje sería en sentido contrario.

Ante un panorama incierto, de inseguridad, de violencia a flor de piel tenemos que optar por elegir: vivir con valores como el respeto, la verdad, la libertad, la honradez, el amor, la gratitud, la tolerancia, la generosidad, la amistad, la bondad y la humildad; o debemos prepararnos para vivir en la jungla, donde el más fuerte se imponga al débil.

No recuerdo en qué momento se quitó una materia denominada educación cívica, en la cual se ponderaba sobre los valores y se daba una concordancia entre la casa y la escuela, pues los niños tenían conocimiento de qué estaba bien y qué estaba mal. Pero tampoco sé en qué momento a los padres se nos ocurrió enseñarle  a nuestros hijos la frase: “usted haga lo que yo le digo, no lo que me vea hacer”

Entonces empezaron a imponerse otros valores como: usted no se deje, si le pegan, le pego yo también; el que no transa no avanza; nada más robé tantito; bueno, son debilidades de la carne; es mejor transar que perder el tiempo, etc.

Quizás sería conveniente limitar los tiempos de celulares, aplicaciones y demás objetos distractores que acercan a personas que están lejos, pero alejan a quienes están cerca y, en cambio, fomentar más la lectura y recuperar un entretenimiento casi en desuso, como es conversar cara a cara con la gente.

Entre empujones…

Baste caminar, viajar en autobus, trolebus, metro u observar en restaurantes y cafés, como ocho o nueve de cada diez personas están concentradas en su celular, aunque estén juntas.

Con este panorama social de indiferencia, falta de respeto por el otro, acostumbrados a ver escenas de violencia, alejamiento de la familia, entre otros factores, no me preocupa qué mundo le vamos a dejar a nuestros hijos, sino qué clase de hijos le vamos a heredar al mundo.

Abel Luna

Periodista con más de 42 años de trayectoria. Resportero, articulista, enviado, columnista y director de sitios web.

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